Según se supo, en un principio el padre no fue el que denunció su desaparición, sino una amiga de la chica, que al ver que su amiga no aparecía radicó la denuncia.
Inicialmente el hombre no le confesó el crimen a la policía, sino a uno de sus hijos, que fue quien se acercó a la comisaría a denunciar a su propio padre.
El joven le dijo a la policía que su padre le confesó que el 28 de agosto había discutido con Ariana cuando estaban a solas en su casa, que forcejearon, que la asesinó provocándole un corte en el cuello y que luego la enterró en el patio de su vivienda sin decirle nada a nadie.
Por su parte, Adrián, el novio de la joven desaparecida, contó hoy al canal Crónica que él quedó sorprendido cuando el ahora imputado, es decir su suegro, le dijo que Ariana había decidido terminar su relación con él y "cambiar de aire, de trabajo" y que "iba a estar bien".
“Madre e hija llegaron a pegarse tras discutir. Tuve que intervenir yo y su padre para que no pase a mayores. Le dije que no se pelearan, que justo era el cumpleaños de Luli, y la mamá de Ariana me dijo que no me metiera. Ahí la relación con ella se rompió, pero con el papá me llevaba bien”, dijo Adrián.
"Nos decían que no preguntemos más, que ella se había ido después de pegarles a sus padres y que si ellos no se preocupaban no nos teníamos que preocupar nosotros", dijo una de sus amigas que también agregó que había recibido mensajes de su amiga diciéndole que estaba bien, pero ahora sospechan que era el mismo padre el que simulaba los mensajes de texto.
“Entre nosotros teníamos dos hipótesis. Primero pensamos qué podía haber ido engañada a algún lugar y la tenían secuestrada. Después empezamos a pensar en el padre porque otra amiga dijo que era un hombre muy violento”, agregó.
Ahora los investigadores se encuentran trabajando para esclarecer el motivo de la discusión que causó la muerte de la chica, que deja huérfana a una nena de 5 años.