La conclusión de los forenses coincidió con la primera hipótesis de los investigadores al llegar a la escena: el periodista vomitó al llegar a su domicilio, se desvaneció y se ahogó. Sin signos de violencia que apunten a un homicidio, el interrogante que buscan responder ahora es cuál fue la causa que le provocó las náuseas y el estado de inconsciencia.
Otra de las hipótesis que se manejan es que el edema pulmonar de Carrasco fue producto de una sobredosis de drogas, pero los investigadores todavía no determinaron las causas. Sin embargo, los resultados de los estudios toxicológicos realizados sobre las muestras de sangre de Carrasco serán clave para conocer si existió un posible consumo excesivo de alcohol o drogas.
Además, según reseñaron los medios de Entre Ríos, el periodista llevaba en las últimas semanas un blíster con medicamentos porque había empezado un tratamiento ambulatorio días atrás.
También resta esclarecer cuando ocurrió la muerte, aunque las sospechas más fuertes apuntan a que sucedió en horas de la madrugada del pasado domingo. El llamado al 911 fue alrededor de las 11 pero es posible que nadie haya visto el cuerpo antes, ya que el pasillo donde falleció Carrasco conduce solo a su departamento y a otro que está deshabitado.
Otro de los datos faltantes a esclarecer es si Carrasco estuvo acompañado en las horas previas a su muerte. De acuerdo al relato de los testigos, la noche que murió Carrasco estuvo en su departamento con un amigo y ambos salieron a cenar pasada la medianoche. Sin embargo, ese amigo no fue identificado todavía y no lograron establecer tampoco qué hizo después de comer con él.
Su último posteo en redes sociales lo hizo un día antes de su muerte, el 19 de octubre cuando compartió un video musical llamado "señor kioskero", un tema del grupo intoxicados.