El agresor, indentificado como Sebastián Thomsen, fue detenido después de casi 2 horas, ya que se resistió por todos los medios e incluso, luego de ser capturado, se autolesionó en el calabozo. Para su captura se necesitaron 6 efectivos para poder reducirlo y ahora ordenaron que cumpla prisión preventiva por los próximos 15 días.
Thomsen llegó al hospital tras presentar un fuerte dolor de espalda que se fue intensificando mientras esperaba ser atendido. "Enojado porque no lo atendieron de inmediato, primero golpeó la puerta, luego comenzó a patearla y por último ingresó para agredir directamente al enfermero que estaba en el interior haciendo su actividad", describió la jefa de la comisaría primera de Esquel, Carolina Pauli, al sitio ADN Sur.
"En plena pelea, el enfermero nota que le corre un líquido tibio por la parte del cuello y percibe que es su propia sangre, lo cual comprueba luego cuando el agresor escupe el pedazo de oreja que le había arrancado de una mordida y tenía en la boca", agregaron fuentes policiales.
Le había arrancado el lóbulo de la oreja derecha. Aún así, el enfermero pudo escapar y buscar refugio con el resto del personal médico. Tuvo que ser operado de urgencia para detener la hemorragia y que le pudieran reconstruir la parte afectada.
En la audiencia de control de la detención y formalización de los cargos, el imputado leyó una carta en la que le pedía perdón a la víctima pero no pudo volver a su casa. Le dictaron la prisión preventiva por un plazo de 15 días. Thomsen había llegado una semana atrás desde Mar del Plata. Se dedica a la venta de libros y no tenía antecedentes penales.