Sin embargo, la expareja de la víctima declaró todo lo contrario. Según este hombre, la mujer se dedicaba a la prostitución en la vía pública y tenía un fuerte problema de adicción a las drogas.
El hombre, que es changarín, contó que Peralta alquilaba una habitación con otras mujeres y que ejercía la prostitución sobre la ruta nacional 3 y las vías de la estación de Isidro Casanova. De acuerdo a sus dichos, ambos se encontraban separados desde hacía tres o cuatro años, aunque la vio por última vez el domingo por cuestiones vinculadas a los dos hijos que tienen en común.
“Eso yo no le sé ni lo escuché nunca, pero además no soy quien para juzgarla”, contó por su parte su yerno, quien también definió a Magdalena como “una gran mamá que siempre le ponía onda a todo”.
El cuerpo de la mujer fue dejado en el cruce de las calles Torquinst y José Hernández y minutos después un matrimonio lo vio y llamó a la línea de emergencia 911. Personal de la comisaría 2da. Este de Altos de Laferrere concurrió al lugar y constató que en plena calle y junto al cordón de la vereda había un bulto empaquetado con frazadas y una sábana roja desteñida, del que sobresalía un pie.
De acuerdo al resultado de la autopsia practicada ayer a la tarde, Peralta fue asesinada de 21 puñaladas que le provocaron lesiones vitales, ocho de las cuales fueron en el hombro, siete en la cabeza, cinco en el cuello y una en el antebrazo.
Asimismo, según el informe preliminar de ese estudio, la data de muerte fue estimada entre 12 y 24 horas y el cadáver no presentaba signos de defensa ni de abuso sexual, mientras que la bolsa en la cabeza fue colocada post mortem.
En tanto, en el cuerpo se encontraron rastros de arena, tierra, y pelos de animales, por lo que se presume que fue arrastrada en otro lugar y que la escena de hallazgo es secundaria al de la muerte.