En particular, el sótano –donde habría estado el cuerpo de Angeles–, el departamento del 8° piso, donde funciona la portería, y el automóvil del encargado. Según una versión, el portero pidió licencia el lunes 10/06, y habría reaparecido anoche viernes 14/06.
La principal hipótesis giraría alrededor de un posible ataque sexual, aún no confirmado.
Las últimas imágenes de anoche fueron las de Sergio Opatowski (54) –el padrastro de Angeles, quien tenía previsto dar testimonio hoy– entrando acompañado por la Policía a la Fiscalía, en Tucumán al 900, y la de una persona que llegó encapuchada en un celular hasta el lugar. La Federal montó una inédita carpa con biombos para alejar a la prensa y permitir su ingreso.
La madre de Angeles, Jimena Adúriz, permaneció en la fiscalía durante 14 horas, desde el mediodía, y hasta las 3 de la mañana.
Pasadas las 21:30, llegó al lugar Cristina Camaño, titular de la Secretaría de Articulación con los Poderes Judiciales y los Ministerios Públicos.
A las 22:05, inesperadamente llegaron a la Fiscalía el padrastro y el portero, escoltados por la policía. El encargado llegó encapuchado y Opatowski, cuyo testimonio estaba programado para hoy, ingresó con la cara descubierta.
La superposición de imágenes abonó el terreno para diversas hipótesis y conjeturas. Poco más tarde se conoció la noticia de que Jerónimo se había quebrado y había involucrado al padrastro y al encargado, aunque no trascendieron más detalles.
Una parte de la declaración de los familiares ante la fiscal Paula Asaro apuntaba a la necesidad de los investigadores de reconstruir no sólo los últimos movimientos de Angeles, sino también de todo su entorno, y la relación de cada uno de ellos con la chica asesinada. Otra de las dudas que atravesaban al caso tenía que ver con terminar de precisar adonde se cometió el asesinato.
En tanto, la Unidad Criminalística Móvil montó un fuerte operativo de casi 9 horas en el edificio de Colegiales, donde vivía la víctima con su familia. Allí allanaron el sótano del inmueble , donde retiraron material genético, y después de realizar minuciosas pesquisas, secuestraron el auto del portero.
De esta manera, y tras 18 horas de declaraciones, el encargado del inmueble de Ravignani al 2360, Jorge Néstor Mangeri (45), fue acusado de ser el autor material del crimen de Ángeles Rawson.
María Elena Leuzzi, titular de la agrupación Ayuda a Víctimas de Violación (Avivi), quien acompañó a la familia de la adolescente durante las primeras horas luego de aparecido el cuerpo de la joven, declaró ante la Fiscalía y dijo que el martes 15/06 por la tarde las llaves de Ángeles estaban en el interior del departamento.
Fue clave, dicen allegados a la causa, el testimonio brindado por María Elena Leuzzi, titular de Avivi. La mujer aseguró haber visto un juego de llaves de la joven sobre una mesa de la vivienda. Esto reforzó la hipótesis del regreso de la menor al domicilio.