Hubo un año, en el 73, que pudo fugarse por 3 días pero enseguida lo volvieron a agarrar y está encerrado en la cárcel de Sierra Chica desde entonces.
Al darle el alta fue enseguida trasladado nuevamente a la cárcel pero la de Olmos de La Plata para poder seguir recibiendo asistencia médica si lo necesita.
A pesar de las especulaciones sobre su condición médica finalmente trascendió que tenía una neumonía multifocal. Además de eso sufre de asma y de EPOC, dos condiciones crónicas respiratorias.
El asesino fue condenado a cadena perpetua y en el ambiente se sabe que está esperando morir. “Morí a los 19 años”, repite Robledo Puch cuando habla de la muerte. Su vida, según él, se terminó el día que entró en la cárcel.