El condenado por el cuádruple crimen cobraba una jubilación del ANSES desde 2018, según sus registros previsionales y con ese dinero pudo vivir sus últimos años, luego de haber vivido un año entre los pasillos del Hospital General Villegas de Pacheco donde se decía que simulaba ser otra persona, que amenazaba a médicos y enfermeros.
Según contaron del geriátrico “amaneció decaído, su diuresis es escasa, la doctora indicó atb, lo estamos observando”. Finalmente a las 15.25 horas, murió de un paro cardiorrespiratorio.
Barreda pasó estos últimos días, en soledad, sin poder ver a sus amigos de estos últimos tiempos a causa del aislamiento social obligatorio, hace unos días tuvo contacto con el mundo exterior, mediante una videollamada.
Ricardo Barreda, será recordado como uno de los femicidas emblemáticos de la Argentina, luego que el domingo 15 de noviembre de 1992, en su casona de 48 entre 11 y 12 de La Plata, asesinara con una escopeta marca Víctor Sarrasqueta a su esposa Gladys Margarita Mac Donald (57), su suegra Elena Arreche (86) y sus hijas Celina (26) y Adriana (24).