En lo que fue el momento más sensible del relato de SAF, Battistelli repreguntó: “¿Puede tener una erección normal, y su pene puede tener el volumen y la tonicidad de antes?”. La víctima respondió: “Y... no, no es el mismo. Cambió el tamaño, todo, la forma de hacer pis, está cortado”.
Luego aclaró que no podía tener relaciones espontáneas, que debía tomar Taladafilo, una droga usada para la disfunción eréctil con efecto prolongado. “A veces sí, por lo general no”, completó.
SAF también contó que no sólo fue afectado físicamente, también dijo que sufre estrés postraumático, ataques de pánico diarios, tristeza, evitación de actividades, estado de hiperactividad, incremento de los niveles de sobresalto, crisis de ansiedad, insomnio, dificultades de reconocimiento.
Sobre el ataque, la víctima dijo que se produjo luego de que Brenda le pidió mantener un vínculo con mayor compromiso porque “a ella le pasaban cosas”, según declaró él ante el estrado.
Luego contó que Brenda insistió en verlo para devolverle una batería electrónica. También aseguró que comenzaron a tener relaciones sexuales y ella le pidió taparle los ojos, que quiso atarlo, pero él no se dejó, y que en un momento sintió un segundo de dolor y un ruido que no se atrevió a describir.
SAF dijo que que quiso escapar, pero ella lo tomaba de la remera y del cabello y no lo dejaba huir.
Presionando sobre la herida, encontró una llave y logró abrir la puerta para salir al palier y pedir auxilio.
Una vecina, recordó, fue “el primer ser humano” que le dio ayuda. Estaba sobre un charco de sangre, a punto de desmayarse.
Indicó que la mujer y su esposo evitaron que Brenda le arrebatara el celular y así pudo pedir una ambulancia. Le habló a su mejor amigo y también a su pareja, para despedirse y pedirle disculpas porque le había sido infiel, según reconstruyó La Voz.
Algo que también reiteró ayer fue que no entendía nada sobre el porqué de semejante agresión, sin ningún antecedente y sin ningún reclamo previo. “Todos los días me pregunto por qué pasó eso”, dijo.
SAF estuvo ocho días en coma inducido y luego permaneció semanas en su casa con curaciones a cargo de su pareja.
“Lo compenso con estar vivo, sentí que volví a nacer. Se compensa con la vida. No odio a nadie, quiero que la otra parte (Brenda) se cure”, dijo sobre la agresión y tras contar las consecuencias que trajo para su vida.
La acusada, por su parte, no escuchó el relato de SAF en la sala. Se abstuvo de declarar y dijo: “Por consejo de mis abogados, voy a declarar en la próxima audiencia”. Luego se retiró.
Uno de los abogados de Brenda interrogó al damnificado y le preguntó: “Usted dijo que lo quisieron matar. ¿(Ella) le dijo algún término sobre eso?”.
“Me gritó varias veces: ‘Morite, hijo de puta’. Me estaba desangrando, quería huir y no me dejaba salir”, fue la contestación de SAF.