De acuerdo con lo que trascendió en la investigación, Agüero y Rivarola, que ya estaban apuntados por el fiscal Juan Menucci por presuntas contradicciones en las primeras testimoniales, se "quebraron" y admitieron que fueron ellos quienes llevaron a la chiquita hasta una casa abandonada a 6 kilómetros del balneario El Pericón, de la localidad de Punta Indio.
Según trascendió de fuentes judiciales, Rivarola declaraba de manera espontánea ante el fiscal este mediodía en Punta Indio y se autoincriminó al reconocer que tuvo a la menor retenida durante los últimos días, lo mismo hizo Agüero.
La niña -según se supo- aseguró que estuvo en “una casa abandonada” cerca del rio Sarandí, sin embargo, los investigadores creen que esa versión puede estar manipulada por parte de los captores.
Agüero y Rivarola antes habían declarado que la menor apareció en un viejo Ford en desuso bajo un tinglado en su casa de la calle Los Fueguinos, que le dieron de comer, le ofrecieron la ducha para que se bañe y y reportaron su aparición.
"Cuando volvimos de la fiscalía escuchamos que los perros ladraban. Fuimos hasta el fondo del terreno donde está abandonado un viejo Ford Fairlane y vemos que estaba la puerta abierta. Ahí estaba ella, mojada y embarrada", dijeron.
El fiscal Menucci pidió la detención al juez de Garantías y les comunicó del inicio de un proceso por presunta "privación ilegítima de la libertad". Quedaron alojados por el momento en la seccional de Verónica, localidad cabecera del partido de Punta Indio. Esta tarde serían trasladados a la DDI de La Plata para una eventual declaración indagatoria.