Los testigos aseguran que la nena estaba enterrada hasta el cuello, con más de 40 grados de calor y sola en la orilla. Mientras los turistas de la playa veían la dramática escena, una mujer -madre de la nena- y dos hombres mantenían relaciones sexuales en el mar.
A los adultos le secuestraron además gran cantidad de drogas para consumo personal, entre ellas: 200 pastillas de rivotril, una pastilla de éxtasis y marihuana. Las 3 personas se resistieron al momento de la detención, y luego de una larga disputa entre efectivos y los acusados de abandonar a la nena, fueron trasladados a la comisaría. Sin embargo, solo quedaron detenidos pocas horas y posteriormente los liberaron.
De acuerdo al expediente judicial "se encontraban efectuando exhibiciones obscenas y se zambullían en el mar".
María Espósito, la operadora del Servicio Local de Prevención y Promoción de los Derechos del Niño local que intervino en el caso, dijo en diálogo con radio Búnker que la nena se encuentra a resguardo y que está en buen estado de salud.
Criticó que los adultos estuvieron a cargo de la beba "bajo los efectos de alcohol y de la droga". "Para que la nena no moleste la enterraron", se lamentó.
La madre de la menor, de nacionalidad peruana, no tendría familiares en el país, por lo que la nena quedará resguardada con un referente comunitario y elevaron una solicitud de vacante en un hogar hasta esperar la resolución procesal.