Sin embargo, tras pasar un mes del trato que hizo con la mujer, el cuidador se arrepintió y le contó todo al titular de la iglesia evangélica, el pastor Rosendo Salto. Tras su confesión, el pastor decidió llamar a la policía para que realizaran las investigaciones correspondientes.
Siempre en función del relato del cuidador, que tiene 47 años, la mujer que le encomendó la tarea sería conocida en la zona como “Paola” y le habría manifestado que la “caja” contenía unas sábanas con manchas de sangre.
Cuando desenterraron la caja, descubrieron que en el interior había restos de una pierna humana, por lo que inmediatamente se dio aviso al fiscal de turno, Ángel Belluomini, que interiorizado de los pormenores fue hasta el lugar de los hechos. El representante del Ministerio Público ordenó la asistencia de efectivos de las divisiones de Homicidios y Delitos Complejos, Criminalística y Bomberos.
Ante el macabro hallazgo, Belluomini dispuso el traslado de los restos a la morgue judicial, para que fueran analizados por el Cuerpo Médico Forense y se tomaran muestras de ADN para ser cotejadas a futuro con eventuales patrones genéticos.
Los investigadores no descartan ninguna hipótesis en torno al hecho. Los forenses determinarán si se trata de restos de un hombre o una mujer, el tiempo que llevan enterrados, y la forma en que fueron seccionados.