Orlando Jara, de 51 años, es la víctima del hecho. La policía encontró el cuerpo decapitado. La cabeza de la víctima estaba sobre su tórax y un cuchillo incrustado para hacer más macabra la escena.
Los únicos detenidos por el caso son sus hijos, dos jóvenes que cuando llegó la policía no pusieron resistencia.
Según los vecinos, uno de los homicidas le dijo al hombre antes de matarlo: "Yo voy en cana pero vos no le pegás más a mi mamá", indicaron. Por su parte, los jóvenes aseguraron que el homicidio fue "un acto de justicia".
Ahora los investigadores indagan sobre si existían ya denuncias por violencia de género, aunque los vecinos aseguran que en esa vivienda eran frecuentes las discusiones y peleas familiares.
Además, los vecinos aportaron detalles del crimen: los chicos golpearon al padre con un fierro y con una piedra, para posteriormente proceder a cortar su cuello. Todo con total frialdad y bajo la mirada de todos en la zona.