La medida se hará efectiva cuando haya disposición para la colocación de las pulseras que permiten controlar el cumplimiento de la medida.
La decisión de la justicia se conoció pocos días después de que la Asesoría de Menores volviera a solicitar que se impute al amigo de la familia de la víctima que reconoció haber estado con la chica y cuyo ADN fue hallado en la adolescente durante las pericias.
El único que quedó detenido fue Nicolás Martiradonna, un chico de 20 años que en su declaración de principios de enero admitió haber tenido una relación sexual poco antes del episodio.
La principal controversia en torno a esta incidencia judicial es que el joven narró que habían mantenido relaciones consentidas en el baño a la 1.30 de la madrugada del 1° de enero, pero la menor lo negó en Cámara Gesell. Sin embargo, la prueba de ADN confirmó que uno de los dos perfiles genéticos hallados por los peritos pertenecían a este joven, hijo de un matrimonio amigo de los padres de la menor.
El problema es que, al ser esa actividad íntima tan próxima a los hechos atribuidos a los otros cinco jóvenes, la prueba pericial -en especial la clínica ginecológica- puede ser cuestionada por la defensa.
El hecho ocurrió en los festejos del 1° de enero, cuando los padres de la menor, a las 6 de la madrugada, notaron su ausencia y fueron a buscarla, hasta encontrarla en la carpa de los cinco jóvenes marplatenses.
Los progenitores denunciaron que se habría producido una violación y los jóvenes fueron detenidos. Un estudio médico confirmó algunas lesiones anales superficiales y todos fueron detenidos.