Incluso, el mismo hombre había posteado una aclaración en las redes sociales, junto a imágenes del cartonero prófugo: "Me están confundiendo con mi primo, que tiene mi mismo nombre. Yo nada que ver. Somos dos personas distintas. Por favor, difundan que estoy quedando mal parado en todas partes. No soy la persona que están buscando, es mi primo".
Lo curioso del caso es que el primo del hombre que se llevó a Maia, contaba con un pedido de captura por encubrimiento en una causa trata de personas realizado por un Juzgado Federal.
Sobre el hombre que se llevó a la nena del asentamiento Cildañaez en Parque Avellaneda, se supo que tiene 45 años y es de profesión cartonero, y según contó la propia madre, lo había conocido hace aproximadamente cuatro semanas.
En ese contexto, se supo que hace un mes el hombre se había acercado al grupo de Estela (madre de Maia) y su hija, para cartonear juntos. La madre dijo: "Jugaba siempre con la nena adelante mío y se ganó el cariño".
El lunes a la mañana, según el relato de Estela, estaban tomando mate cuando él le pidió permiso para llevarse a Maia y buscarle una mejor bicicleta: "Le dije que sí, y no apareció más".
La bicicleta de Maia apareció en un contenedor de basura sin ruedas, sin pedales y rota. Pero de la chiquita nada se sabe desde el lunes por la mañana.
Cuando despareció, Maia estaba vestida con una remera blanca con volados, pantalón y sandalias rosas. Al sospechoso, de nombre Carlos, lo apodan "Poqui", es delgado y de ojos claros y usa barba candado.
Por otro lado, los agentes realizan un intenso rastrillaje para dar con la menor por varios asentamientos y barrios de la zona cercana de donde fue secuestrada la menor: Villa 20-21, Papa Francisco, Villa 15, Villa 20, Villa Zavaleta, Liniers, estaciones del ferrocarril Roca, Caseros, Guernica y todos los bajopuentes de la Autopista Dellepiane, hasta ahora sin resultados.