El cuerpo sin vida de Krischer fue encontrado en una cama y atado con un pedazo de soga que le sujetaba su mano y pierna derecha. En tanto, junto a la víctima había velas y un cinturón erótico, el cual es utilizado habitualmente como un juguete sexual.
Policía Científica realizó una serie de pericias en el escenario del crimen y estableció que Krischer presentaba un profundo corte en la región del cuello, pero que además, tenía lesiones cortantes en el rostro, en la región torácica y en la espalda (altura de omóplato izquierdo).
Actualmente, servidores públicos de la Comisaría 1° de San Miguel buscan al responsable del asesinato del pastor y descartan que el atacante haya actuado con fines de robarle a la víctima. Intervino en la causa caratulada como “homicidio” la Unidad Funcional N° 21 de Malvinas Argentinas, la cual es dependiente de los tribunales de San Martín.