Mientras que la mujer es juzgada, ella asegura que es inocente de lo que se le acusa, y que solo fue una víctima más de violencia de género, incluso, su abogado la defiende y alega que fue víctima de cosificación.
"Ella se sintió cosificada porque él compartió videos íntimos que eran de los dos", aseguró uno de sus abogados en el primer día de audiencias.
Y agregó: "La intención de ella no fue homicida, sino que hizo lo que quiso, es decir, lesionarlo en los genitales. Incluso no hubo una mutilación, solo hubo una sección parcial del miembro, en la parte del cuero cavernoso - columnas de tejido eréctil-, de un 40%".
"Tenían filmaciones y videos íntimos. Ella se sintió cosificada, un trofeo, fue porque los videos él se los pasó a otros amigos", agregaron desde la defensa de la arquitecta.
El abogado resaltó que la explicación de su clienta "no es una justificación, pero si una explicación a lo que ella vivió durante casi un año". En cuanto a la pena que podría caberle, evaluó: "Por lesiones gravísimas el código penal establece un mínimo de tres y un máximo de 15 años de cárcel. Si fueran lesiones graves, que no han dejado secuelas, serían de tres a diez".
"Ella se mostró absolutamente consternada por lo que sucedió. Desde su detención, su vida se ha deteriorado. Está muy mal anímicamente, lloró cada vez que la trajeron a los Tribunales", describió Ivan Sironi, el otro abogado de Barattini.
Barattini está presa en el penal de Bouwer desde fines de noviembre de 2017, luego de seccionar el pene de su amante, a quien le reconstruyeron el órgano genital. El hombre atacado, de 42 años, fue rescatado por vecinos que oyeron gritos y dieron aviso a la Policía.
En un principio, Brenda denunció que la agresión se debió a que había sido violada, pero su estrategia de defensa se derrumbó con el correr de la investigación.