A medida que la investigación avanzó, se determinó que el conflicto de Haciendas San Eugenio no sería el único, y que habría muchos más animales faltantes (alrededor de 4.600). En el caso puntual de Pablo Miretti, los vacunos fueron encontrados en su propiedad ubicada en la localidad de Quimili, Santiago del Estero.
La fiscal Bitar de Papa ordenó un allanamiento sobre la propiedad del ganadero, además de los campos de su firma, Agrolam S.A.. La investigación llegó al nombre de Miretti, ya que este último sostiene una sociedad con presunto estafador Magliano.
En conjunto, sostienen negocios mediante la firma Pical S.A., que también será objeto de investigación. De este modo, pudo constatarse la posibilidad de que efectivamente Magliano haya puesto en marcha una serie de maniobras para realizar el “abigeato” del cual está acusado.
Con este allanamiento, se habrían encontrado casi la mitad del ganado faltante de los campos de Oleos del Centro. Ahora, Miretti se suma como detenido a Magliano y a Damian Manzanelli (otro apoderado de Oleos del Centro), y está a la espera de ser indagado.
Alperovich, involucrado.
A este triángulo de empresas dedicadas aparentemente al hurto de ganado, se sumó el nombre de José Alperovich. El senador y ex gobernador de Tucumán fue objeto de investigación ya que se encontraron al menos 200 cabezas de ganado en uno de sus campos.
Según integrantes de la familia Alperovich, los animales habrían sido parte de pago de una deuda que Magliano sostenía con ellos. Notificados por la fiscal de la causa, la familia del senador se habría dado con la noticia de que los animales no serían propiedad del empresario cordobés.
Ante ello, comunicaron a la prensa que se sumarían como querellantes en la causa, denunciando a Magliano por estafa. Esto confirmaría la versión de que Magliano habría sustraído el ganado que otras firmas le habían confiado, para poder hacer frente a varias deudas que lo perseguían, que incluso estaban por poner en quiebra a Oleos del Centro.