Mientras tanto, en la fiesta de cumpleaños, nadie sabía dónde estaba Milagros. Es por eso que la madre, Jesica, decidió acudir a la Comisaría 12 para denunciar la desaparición de su hija, quien apareció un rato después a dos cuadras de su casa con un sangrado visible.
Aparentemente, fue dejada ahí por la madre del joven que la llevó a su casa, según contó la madre de Milagros, visiblemente conmovida, en la radio LT8 de Rosario. Además, dijo que probablemente habían participado más personas en la violación.
Inmediatamente la víctima fue trasladada al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde se le realizaron varios análisis, en los que se constató que la adolescente presentaba un sangrado interno debido a las heridas sufridas, compatibles con un abuso sexual. Sin embargo, no se pudo acreditar la participación de más personas en el delito. También trascendió que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente y que, debido a la cantidad de sangre perdida, la adolescente tuvo que ser sometida a tres transfusiones.
El principal sospechoso, Daniel G., fue arrestado pocas horas después del hecho. Vecinos del barrio Ludueña acudieron a su domicilio e intentaron prender fuego la casa. Tuvo que intervenir personal de Bomberos Zapadores; el hecho no pasó a mayores.
El domingo a la noche, familiares y amigos de la víctima se manifestaron frente a la Comisaría 12, donde cortaron la calle y quemaron gomas de autos. Reclamaban hablar con el fiscal de la causa (Ramiro González Rggio) y pedirle la detención de otros 9 acusados de ser partícipes en la violación.
Si bien en un principio González Raggio descartó la hipótesis de una violación con más de un partícipe, hoy confirmó que con el avance de la investigación se pudo constatar fehacientemente “la participación de cinco personas” en el hecho, y explicó que a la carátula de la causa (abuso sexual con acceso carnal agravado en la condición de la víctima) ahora "se suma un agravante más que es la participación de dos o más personas".
Actualmente se encuentran dos detenidos bajo la sospecha de ser coautores del delito, el ya nombrado Daniel G. y P. E., quien fue arrestado en la noche del martes en Tupac Amaru y Liniers. También se imputó a la madre de Daniel G. y tiene pedido de detención por encubrimiento.
Milagros sigue internada en el Hospital Eva Perón y se encuentra fuera de peligro, pero con un shock emocional por el cual necesitaría asistencia psicológica.