–¿Es posible que el hecho ocurriera del modo presuntamente relatado por Mangeri en el pabellón?
–Creo que no. Mi hipótesis del crimen apunta sobre más de una persona. Un segundo actor. Al homicidio en sí se le suma el ocultamiento del cadáver. Una doble acción: la matamos y después la hacemos desaparecer.
–En ese caso, ¿cuál habría sido el rol de Mangeri?
–Tal vez tuvo un rol activo en el asesinato. O tal vez sólo encubre. Lo cierto es que el crimen fue súbito, tal vez imprevisto. No así el ocultamiento, dado que esa parte del hecho pone en evidencia una voluntad organizada.
–¿Qué impresión tiene de él?
–El tipo parece un santo. Ello, desde luego, manifiesta lo inexplicable, pero no su inocencia.
Pierri pronunció esa frase con los ojos clavados en un televisor; en el zócalo de la imagen se leía: "Encontraron ADN del portero en tres uñas de Ángeles". Corría la mañana del 28 de junio. (...)".