Entre las contradicciones encontradas figuran los dichos del padrastro Sergio Opatowski, quien afirmó en un principio que la joven nunca regresó a la casa. Sin embargo, con base en las filmaciones de un edificio de la misma cuadra, se pudo comprobar que la menor sí regresó a su casa.
En la filmación se comprobó que Ángeles había ido con zapatillas blancas a la clase de gimnasia, pero su cuerpo, hallado en un basural de la Ceamse en José León Suárez, tenía una sola zapatilla de color oscuro.
Con los resultados de los peritajes de los elementos secuestrados en el allanamiento a la vivienda de Ángeles, en Ravignani al 2300, y las declaraciones testimoniales, la fiscal podría decidir si existen pruebas para imputar a alguno de los integrantes del entorno de la adolescente.
Efectivos de la División Homicidios de la Policía Federal secuestraron en lo de Ángeles un par de zapatillas blancas y un morral. Este hallazgo confirmaría que, luego de salir de la clase de educación física, la joven pasó por su casa, se cambió las zapatillas y dejó el morral.
Esto se contrapone con la versión que aportaron algunos miembros de la familia cuando realizaron la denuncia por la averiguación de paradero entre la noche del lunes y la madrugada del martes.
También incautaron dos bolsas de supermercado y harán un peritaje para ver si son compatibles con la que tenía en la cabeza el cadáver de la adolescente encontrado en la Ceamse.
Aunque los investigadores todavía no pudieron determinar quién mató a Ángeles ni por qué, el informe de la autopsia estableció que la adolescente no se habría defendido, por lo que se sospecha que conocía al asesino. Tampoco se encontró la escena del homicidio, aunque se presume que sería cerca de su casa.