Fue la ministra saliente de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, quien premió con la jefatura de la Superintendencia de Drogas Peligrosas y de la Dirección de Narcocriminalidad de la Policía Federal al comisario inspector Néstor Roncaglia, quien estuvo a cargo del operativo “Luis XV”, en el que se secuestraron 280 kilos de cocaína ocultos en muebles de estilo en Lanús.
Garré decidió ascender por mérito –decisión que hacía mucho tiempo no se tomaba en la Federal– a Roncaglia y a otros 11 efectivos por el trabajo en ese operativo, en el que fueron detenidas 28 personas.
El nuevo director de Narcocriminalidad también se hará cargo de manera definitiva de la Superintendencia de Drogas Peligrosas, en remplazo de Ricardo Ortega, pasado a disponibilidad el año pasado, ya que la ministra de Seguridad y sus funcionarios coordinarán con Roncaglia las políticas de lucha contra el narcotráfico.
Roncaglia reemplazó a la comisaria inspectora pasada a disponibilidad Marta Noemí Confalone de Gregorian en Narcocriminalidad, . Hasta entonces él era titular de la División de Investigación Federal de Organizaciones Criminales (DIFOC).
El comisario inspector fue trasladado de urgencia a un centro asistencial de la zona, donde fue operado y luego derivado en un helicóptero sanitario al Hospital Churruca, donde permanece internado fuera de peligro.
En tanto, efectivos de la comisaría 1ra. de Vicente López y de la Jefatura Departamental Conurbano Norte secuestraron unas 15 vainas servidas como consecuencia del tiroteo.
Los investigadores intentaban determinar si en las últimas horas ingresó a algún hospital un hombre baleado, ya que creen que durante el enfrentamiento uno de los delincuentes fue herido.
Roncaglia se hizo famoso cuando, por orden del juez Federal Norberto Oyarbide, a cargo e la causa por la venta de medicamentos robados y adulterados, se llevó esposado al titular del gremio UATRE y de las 62 Organizaciones Peronistas, Gerónimo “Momo” Venegas.
En esa misma causa habían detenido al titular de La Bancaria, Juan José Zanola, procesado como jefe de una asociación ilícita; su esposa, Paula Aballay, los empresarios Lorenzo y Gabriel Brito y el ex policía bonaerense Juan José Salerno.