El chico que estaba al volante del auto murió mientras era trasladado en ambulancia, mientras que sus acompañantes sufrieron heridas de distinta consideración, aunque sin peligro de vida. Sin embargo, uno de ellos resultó con una herida en el rostro que puso en peligro uno de sus ojos.
En declaraciones al diario Río Negro, el titular de la Dirección de Tránsito de la Policía, Gustavo Prieto, hizo hincapié en la irresponsabilidad de los padres al decir que "el chico no les robó el auto a los padres, sino que el padre le había regalado ese vehículo al chico a pesar de que no tiene carnet de conducir".
Asimismo, aseguró que la víctima conducía "a una velocidad mayor de la permitida". Y sostuvo que "aparentemente, al momento del choque, la madre (del chico) no se había dado cuenta de que el joven había salido con el auto". Igualmente no tiene explicación que a un adolescente de 14 años su padre le regale un atomóvil.
Por último, Prieto, sostuvo que luego del trágico accidente "hay que debatir más que nunca qué pasa con los menores al volante".
Más allá de infringir la ley, los progenitores de un menor de tan sólo 14 años son lo suficientemente maduros para saber que un chico que recién entra en la adolescencia no puede manejar un vehículo y deberían recibir serias sanciones por lo ocurrido.