Pese a ello, el fiscal dijo que la mujer ya que "se encuentra en condiciones de declarar" y añadió que hay una "recomendación psiquiátrica de internación" en un centro "manicomial", ya que es "peligrosa para sí y para terceros".
El niño es hijo del contador Carlos Vázquez, directivo de la firma Covelia, y quien además quien estaba en pleno proceso de separación de su mujer. Según las primeras repercusiones Cruz habría asesinado a su propio hijo como un golpe hacia su marido. Según trascendió, Vázquez ya había relizado una denuncia policial contra su mujer porque ya había amenazado de muerte al niño.
La pareja tenía dos hijas más. Una de ellas, estaba en la casa durante el acontecimiento y su declaración habría sido clave para esclarecer rápidamente el hecho.
Anoche, habló la empleada en la casa, quien le dio aviso a la policía. "Ella decía 'Martín está muerto'", relató con refiriéndose Adriana Cruz.
Según comentó esta noche la empleada a la prensa, al cuerpo del niño lo descubrieron los encargados de seguridad del country de San Vicente donde se encontraba la casa. Y ella se "desmayó" cuando se escuchó que la madre decía "Martín está muerto".
"Estaba preparando el desayuno y esperé a que bajaran pero nunca bajaron. Subí y estaba cerrada con llave la puerta de la habitación", contó a los periodistas.
"Yo no escuché nada, estaba abajo. Tampoco vi nada", dijo.
Además, indicó que la otra hija del complicado matrimonio, la joven tendría 15 años, también se hallaba adentro de la casa al momento del asesinato. "La nena vio todo", dijo.
Consultada por la relación entre los dueños de la casa (quienes se estaban separando), la mujer dijo que nunca vio que discutieran y agregó: "a mi, la señora me trataba bien". Pero respondió que desconocía "qué le pasaba con Martín".
Si Cruz va a la cárcel, seguramente los códigos de las presas harán 'justicia' en nombre del niño asesinado.