Se trata de establecer si la amenaza es un broma de mal gusto, o realmente detrás de ella hay una red de delincuentes dispuestos a cobrarse 'justicia por mano propia' por la muerte del delincuente que mató Baby Etchecopar en legitima defensa, según la justicia.
Los tres delincuentes vivían en la villa Las Flores, también conocida como Melo, pegada al límite con el Partido de San Martín. Es una de las zonas más peligrosas del partido.
El viernes, pasado, la Villa Melo le dio a Alejandro Morillo (24 años), alias "Cachete" su último adiós. Según publica Clarin de alguien que estuvo allí, hubo tiros al aire como despedida. De ahí fueron hacia el cementerio municipal de Olivos, donde lo enterraron.
"Cachete", "El Cofla" y "Pola" eran parte activa de "La banda de la Capilla", que ahora quedó prácticamente desarticulada.
La semana anterior al caso Etchecopar, habían caído presos otros tres integrantes por otro robo. Los pocos que quedan del grupo -que se reúne muy cerca de la capilla de Villa Melo- tienen trabajos legales. Ellos podrían ser quienes emitieron la amenaza.
A los asaltantes de la familia Etchecopar se los podía ver siempre en Melo, en las escaleras donde paraban.
Cuando se cruzaban con grupos de la "Villa La Rana" de San Martín, había pelea. A veces robaban juntos con una banda de la "Villa Loyola", que también queda sobre Constituyentes, casi enfrente a la Villa Melo.
Una nota publicada en
Clarin, describía sus accionares: "
Arrancaron robando en casas de la Capital. Iban en auto a Saavedra y Villa Urquiza y entraban. Pero sin armas, cuando las casas estaban vacías", contó un vecino que conoce a los miembros de La banda de la Capilla .
Últimamente llevaban armas y se movían en dos autos robados: un Peugeot 307 y un Ford Focus que estacionaban en un playón del Hospital Belgrano, ubicado justo enfrente a la villa.
La amenaza y sucede justo antes de que se hable de del alta de Baby, que sería, en principio, mañana. Luego de diez días internado, en los que se le practicó una operación en la pierna en la que recibió un disparo, el conductor volvería a su casa mañana a primera hora.
Su hijo en tanto, continuará internado. Federico Etchecopar recibió un disparo que le afectó un pulmón y otro que le causó complicaciones en la zona renal, por lo que es mantenido en terapia intensiva.
Ayer, Baby pudo hablar brevemente con su hijo. "Quiero que sepas que estoy bien y que te queremos mucho", fue el mensaje que pudo transmitirle mediante una comunicación telefónica entre las salas en las que ambos están bajo atención médica.
El joven reaccionó positivamente ante la voz de su progenitor, pero sólo pudo balbucear en forma de respuesta, comentaron allegados a la familia.