El resto (4) son de Sergio Massa como en el caso de Marcela Passo o Jorge Donofrio.
Si la grieta en el Gabinete se trasladara a Diputados, la correlación de fuerzas dependerá de cómo resulten las generales del 14/11.
En 2019, antes de la victoria en las presidenciales, La Cámpora dominaba casi la mitad del interbloque del por entonces Frente para la Victoria y en provincia de Buenos Aires ocupaban la mitad de los puestos de la lista de postulantes con expectativas para ingresar al Congreso.
A nivel nacional, la agrupación de Máximo negoció en las provincias logrando renovar las bancas en juego, sumando más y en pocos casos cediendo.
Senado
Si se repite el resultado de las PASO, el peronismo oficialista perdería la mayoría por primera vez desde la vuelta de la democracia en 1983. Pasaría de 41 a 36-35, necesitando de aliados.
De la actual composición, la mitad aproximadamente responden al kirchnerismo.
Esto se notó en los mensajes de apoyo a Alberto Fernández de senadores como Carlos Espínola (Corrientes); Sergio Leavy (Salta) y Edgardo Kueider (Entre Ríos). Ellos no son K y alientan las tempranas especulaciones de una Liga de Gobernadores no K.
Cabe recordar que en cuatro de las ocho provincias que renuevan senadores en estas elecciones, si se confirman los números de las PASO en Córdoba, Corrientes, Santa Fe y Chubut, el Frente de Todos perdería integrantes y bancas puramente K.
Por ejemplo, Cristina perdería alfiles puros: la santafesina Sacnun no renovaría y tampoco la correntina Ana Almirón o Nancy González, que termina su mandato.
Sí se quedaría con Oscar Parrilli y Anabel Sánchez Sagasti, o la santacruceña Ana María Ianni y la rionegrina Silvina García Larraburu.
De confirmarse los resultados de las PASO, la vice debería recurrir a dos posibles aliados para llegar a los 37 del quórum: la misionera Magdalena Solari Quintana, del Frente de la Concordia, y Alberto Weretilneck, el ex gobernador de Juntos Somos Río Negro.