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Dicha mansión fue adquirida en septiembre del 2019 por el empresario Eduardo Cohen Watkins por 3 millones de dólares.
Cohen Watkins es uno de los herederos del multimillonario brasileño Edmond Safra, cuarto esposo de su madre, Lily Cohen. Su cercanía con Mauricio Macri es tal, al punto de ser el dueño de la casa en Cumelén donde el ex presidente suele pasar sus vacaciones.
Previamente, este petit hotel de Belgrano perteneció al empresario Matías Garfunkel y a su esposa, la mediática Victoria Vannucci, quienes en medio de su exilio en Estados Unidos terminaron vendiéndola a Cohen Watkins por la mitad de su valor.
“La calidad de la obra junto con el hecho de constituir una referencia en el barrio le permitieron a la mansión entrar en el catálogo de edificios patrimoniales con nivel cautelar, ley que lógicamente prohíbe la construcción de torres sobre ellos. Originalmente fue el petit hotel de la familia Breyer, para luego ser sede del Banco Mercantil y más tarde residencia del matrimonio mediático”, consignaron desde la agrupación Basta de Demoler.
“Lo que sucede es que están utilizando una casa que tiene valor patrimonial para jerarquizar en el mercado de bienes y raíces, los metros cuadrados que están vendiendo. Y el problema es que el Gobierno de la Ciudad flexibiliza a través de los convenios urbanísticos el código de edificación y las leyes de protección patrimonial. Entonces aparece una torre de 20 pisos en el patio de atrás de una casa catalogada. Este no es el único caso. Hay un montón de casos más”, explicó uno de los miembros de la ONG Basta de Demoler, Mauro Sbarbati, en diálogo con Infobae.
“Lo que está pasando –explica el arquitecto- es que las edificaciones que son Patrimonio Arquitectónico de la Ciudad son una herramienta más para posicionar en el mercado el desarrollo inmobiliario. Y en definitiva, con la torre arruinan la mansión. Esto ya lo hicieron en el Palacio Rocatagliatta y quisieron hacerlo también con el Convento Santa Catalina de Siena en Av Córdoba y Reconquista . Esto es lo que llamamos arquitectura parasitaria, edificios que aparecen sobre edificios protegidos que no deberían ser modificados. Hay un montón de leyes que protegen al vecino de un edificio catalogado, pero no se cumplen”, explicó.
Según pudo saber Urgente24, los vecinos de esa zona exclusiva de Belgrano están muy enojados con este proyecto, no sólo porque se trate de un patrimonio arquitectónico y se destruya la "identidad" del barrio, sino también por los ruidos molestos que ocasionará, durante un largo período, la construcción de la torre, y porque la "mole de cemento" que se instalará opacará el poco sol que queda en la cuadra.