“La conducción del interbloque en Diputados durante el gobierno de Macri, la ruptura de ese acuerdo, la sangría del partido en 2019, el golpe de la Paso de 2021, las respectivas campañas, la pelea interna en el partido”, señalaron fuentes cercanas a La Voz. Y en un año electoral, es previsible que se aumenten los niveles de tensión.
Para Mario Negri, el 2023 avizora un momento de trabajo mancomunado. El dirigente, que hasta ahora no expresó intenciones por ningún cargo en particular, no solo dará pelea a nivel provincial, sino también a nivel nacional.
Su línea política aún no fue sumada a ningún precandidato, aunque se supone que apoyaría la campaña de Horacio Rodríguez Larreta. El jefe de Gobierno porteño es más cercano al radical, mucho más luego de una serie de frases polémicas que Mauricio Macri sostuvo sobre las tareas del legislador.
En 2021, el ex presidente limitó las capacidades de Negri a la “tarea legislativa”, y así buscó rechazarlo como posible ejecutor dentro de los niveles de poder en Juntos por el Cambio.