Es la pena más alta que se ha impuesto en la provincia desde que se aplica el sistema creado hace un par de años para acelerar los procesos judiciales.
CISEM 911 - Robo
“Flagrancia permite que quienes cometen delitos y son detenidos realizando el delito tengan un juicio casi inmediato y abreviado. Si el juicio es condenatorio va a cumplir la condena, por eso flagrancia aleja el fantasma de la puerta giratoria de años anteriores cuando quien delinquía declaraba y salía porque nunca terminaba el proceso”, expresó el gobernador de San Juan, Sergio Uñac.
El asalto a la financiera fue un caso récord del Poder Judicial sanjuanino.
Los delincuentes fueron detenidos cuando escapaban y la prueba era tan contundente que, sin la burocracia de los procedimientos antiguos, terminaron acordando una pena en 2 días hábiles y con el castigo más duro en Flagrancia desde su puesto en funcionamiento.
El titular del Ministerio Público, Eduardo Quattropani, encuentra la explicación en la articulación de los actores que integran Flagrancia: “Se implementa con seriedad, estructura adecuada, capacitación y, en especial, un accionar coordinado de fiscales y la Policía”.
Según dijo, “a los 5 minutos de haber sido detenidos los delincuentes, un fiscal coordinador, un ayudante fiscal y el jefe de Policía dirigían el operativo”.
Y agregó que “en menos de una hora el juez de Flagrancia en turno emitía órdenes solicitadas por los fiscales y a las 3 horas del hecho ya se revisaban los registros de las cámaras de seguridad que el Ministerio de Gobierno instaló en la vía pública”.
“Flagrancia existía en algunas provincias pero nosotros tuvimos la capacidad de ir corrigiéndonos a nosotros mismos. El sistema lo fuimos madurando entre todos y por eso estamos logrando estos resultados. Esto nos alienta a seguir perfeccionando Flagrancia para que los eslabones de la cadena sean cada vez más fuertes, porque esta es la primera respuesta ante un delito”, explicó el ministro de Gobierno, Emilio Baistrocchi.
El fiscal Iván Grassi imputó a Ontiveros y Bigorado los delitos de robo agravado por el uso de arma apta para el disparo, en concurso real con portación de arma de guerra apta para el disparo.
Luego de una breve audiencia que duró nada más que una hora y media, el juez Carlos Lima les impuso 13 años de encierro efectivo en el Servicio Penitenciario.