Ramos Padilla habría dicho ante la comisión de seguimiento de organismos de inteligencia que Fariña recibía $200 mil mensuales a cambio de "direccionar" su testimonio en la causa por presunto lavado de dinero, incluso mencionar a la expresidente Cristina Fernández. Robles se habría vuelto blanco de presiones, que incluirían el intento de robo de su automóvil, por su presencia en aquella reunión.
Hace apenas una semana, se conoció que Robles habría presentado chats con el ministro de Justicia, Germán Garavano y los mails que recibía Fariña con el guión que describía lo que debía decir. Aparentemente, Fariña todavía estaba en prisión en el momento en el que “allegados del gobierno” escribían el guión, se lo enviaban en un mail encriptado a Giselle Robles y ella se los llevaba impresos a la cárcel.
Con respecto a Germán Garavano, se trataría de la persona a cargo de la excarcelación de Leonardo Fariña. Según Página/12, "el Tribunal Oral Federal número 1 de La Plata aprovechó una licencia del juez Carlos Rozansky para votar la excarcelación de Fariña. En la reunión que se hizo en su momento entre el ministro Germán Garavano, la abogada Robles y Fariña, el titular de Justicia le prometió al arrepentido que sacaría de la cancha a Rozansky. Después le alquilaron un departamento de 1.500 dólares mensuales a Fariña y hasta allí tuvo que ir la abogada G, contratada por la AFI, a entrenar al arrepentido para que hable de obra pública e involucre a CFK".
Ahora el escándalo crece ya que Robles habría involucrado, además de a Garavano, a Elisa Carrió y a Patricia Bullrich. El objetivo: obtener la declaración "falsa" de Fariña para involucrar a Cristina Kirchner en el caso de lavado de dinero en el que estaba acusado Lázaro Báez.
"El juez también bajó del celular de Robles una serie de chats entre la abogada y un periodista. Este último le preguntó a la letrada si ya había presentado el pedido de excarcelación de Fariña porque 'Patricia Bullrich y Carrió quieren darle una mano'. El periodista concluyó la serie de mensajes diciéndole a Robles que, ante cualquier dificultad, se comunique con Paula Olivetto, la diputada que es la mano derecha de Carrió", publicó Página/12.