Según publicó Infobae, el sorteo se realizó en el segundo piso del edificio de Comodoro Py. No estuvieron María Servini (porque ya está a cargo del juzgado electoral), Marcelo Martínez De Giorgi (porque tiene dos juzgados a su cargo, el suyo y el que perteneció a Claudio Bonadio), Daniel Rafecas (por acumulación de trabajo y la candidatura para convertirse en Procurador General) y Luis Rodríguez (por motivos personales que le impedirían asumir la responsabilidad de un segundo juzgado).
Tras esas declinaciones, los candidatos para el sorteo fueron Sebastián Ramos, Ariel Lijo y María Capuchetti, además de Casanello y Ercolini.
La subrogancia dura un año o hasta que se defina la elección de un nuevo juez titular. De todos modos, los magistrados tienen la posibilidad de rechazar las suplencias excusándose, en cuyo caso volverían sortearse.
# Antecedentes
Ercolini es el titular del juzgado federal 10, donde tramitaron tres causas que llevaron a juicio oral a Cristina Kirchner. Una de ellas, fue la del presunto direccionamiento de la obra pública a favor de Lázaro Báez, como también los dos casos por presuntas operaciones de lavado de dinero contra la familia Kirchner a través de sus empresas Hotesur y Los Sauces. También fue el juez que procesó y envió a juicio oral a Cristóbal López, Fabián De Sousa y Ricardo Echegaray por defraudación al Estado a través de la petrolera Oil Combustibles.
Además, Ercolini dio por probado, por primera vez, que al fiscal Alberto Nisman lo mataron. El magistrado sostuvo además que fue un asesinato que "cuanto menos desde algún sector oficial [del kirchnerismo]" se quiso "instalar" como suicidio.
Ercolini fue durante años uno de los interlocutores principales de Comodoro Py con la Corte Suprema, cuando la presidía Ricardo Lorenzetti. Durante años, la crítica más dura que recibió lo acusaba de un manejo cansino de los tiempos judiciales, según recuerda el diario La Nación.
Elisa Carrió, que denunció en 2008 una gigantesca asociación ilícita del kirchnerismo, lo denunció en el Consejo de la Magistratura. Lo mismo que el ex diputado radical Manuel Garrido, que lo acusó de haber demorado en llevar a juicio un caso contra Ricardo Jaime.
Asimismo, Ercolini fue el primer juez que encarceló a un funcionario kirchnerista por corrupción cuando ordenó detener a Jaime, pero el primer gran cruce con el kirchnerismo lo tuvo por el caso Papel Prensa. Ercolini se negó a hacer lugar a un pedido fiscal para indagar a los dueño de Clarín y La Nación por la compra de la empresa, una de las causas judiciales que más empujó el gobierno de Cristina Kirchner.
En tanto, el juez Casanello -titular del juzgado 7- fue quien investigó a Lázaro Báez por lavado de dinero y lo envió a juicio oral por lavado en La Ruta del Dinero K y otros dos casos conexos.
Casanello también concluyó la causa Skanska, el primer escándalo de corrupción para el kirchnerismo en 2005, enviando a juicio oral a Julio De Vido, entre otros ex funcionarios. Además tuvo a cargo el caso de coimas y defraudación en torno a dos obras de AYSA a cargo de Odebrecht, la firma brasileña acusada en el Lava Jato.
A Casanello también se lo ha acusado por el manejo de sus tiempos. De hecho, lo habían apodado "tortuga Casanello". En 2016, Graciela Ocaña presentó una denuncia contra el juez ante el Consejo de la Magistratura, por "parcialidad y excesiva demora", en el marco de la causa que investiga a Báez.