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Juan Schiaretti, totalmente alejado de los K.
La intención es poder proyectar el “partido cordobés” a nivel nacional, en principio como una alternativa distinta a la “grieta” que gobierna el país desde hace mucho tiempo. Aunque no se descarta que se termine sumando a la oposición.
En cualquiera de los casos, Juan Schiaretti necesita terminar con el plan elaborado por Carlos Caserio, que consiste en conseguir que dirigentes del PJ provincial se conviertan al kirchnerismo mediante la llegada del presupuesto nacional a sus zonas. Esta fue la estrategia de campaña que se desplegó por parte del Gobierno nacional y por momentos amenazó la hegemonía provincial de Hacemos por Córdoba.
Quién quedaría exceptuado de la medida sería, en principio, Martín Gill, intendente de Villa María. El ex secretario de Obras Públicas de la Nación y ex candidato a diputado por el Frente de Todos bajó fuertemente su perfil y está intentando regresar a las filas schiarettistas, luego de su aventura en Nación.
Así, Juan Schiaretti intentará tener todo el territorio del peronismo cordobés bajo control. De esta forma, tendrá la seguridad de poder hablar de Córdoba como una unidad completa a la hora de proponer trasladar su modelo a nivel nacional.