Su Movimiento no se denomina Antipiquete sino Antipiquetero. Es decir, no sólo apunta contra determinada forma de lucha, sino también contra las personas que eventualmente ejercen ese derecho democrático y constitucional a la protesta social. En ese sentido, su MAPA resulta tan abiertamente discriminatorio como si por caso surgiera un movimiento antijudío, antinegro o anti-LGBTI+. La historia ha probado sobradamente que semejante tipo de denominaciones, así como los discursos que conllevan, alientan y habilitan peligrosas conductas de odio y violentas contra los sectores sociales así demonizados y estigmatizados. Su Movimiento no se denomina Antipiquete sino Antipiquetero. Es decir, no sólo apunta contra determinada forma de lucha, sino también contra las personas que eventualmente ejercen ese derecho democrático y constitucional a la protesta social. En ese sentido, su MAPA resulta tan abiertamente discriminatorio como si por caso surgiera un movimiento antijudío, antinegro o anti-LGBTI+. La historia ha probado sobradamente que semejante tipo de denominaciones, así como los discursos que conllevan, alientan y habilitan peligrosas conductas de odio y violentas contra los sectores sociales así demonizados y estigmatizados.