De igual modo, la reforma no se detiene en la limitación generacional. El gobierno italiano prepara una segunda fase que incluirá dos proyectos de ley destinados a fortalecer los vínculos reales entre Italia y sus ciudadanos residentes en el extranjero. Tajani explicó que estos ciudadanos deberán "ejercer (alguno de) los derechos y deberes de ciudadano al menos una vez cada 25 años", entre los que mencionó "haber votado, haber renovado el pasaporte o la cédula de identidad, o haber pagado impuestos si tenía que hacerlo".
Asimismo, otra novedad crucial que afecta a los nacidos en el extranjero, es que deberán registrar su partida de nacimiento antes de cumplir los 25 años. "De lo contrario, ya no podrán solicitar la ciudadanía italiana", advirtió el ministro, estableciendo así otro filtro restrictivo.
Nuevo enfoque en los consulados italianos
En contraste, el decreto contempla algunas vías alternativas para obtener la nacionalidad. "Los descendientes de italianos obtendrán la ciudadanía automáticamente si nacen en Italia o si antes de su nacimiento uno de sus progenitores ciudadanos ha residido al menos dos años continuos en nuestro país", explicó Tajani. De igual forma, los hijos de quienes obtuvieron la ciudadanía por descendencia podrán nacionalizarse tras residir dos años en territorio italiano.
El gobierno de Giorgia Meloni también anunció una transformación burocrática significativa: los trámites de ciudadanía serán centralizados en una oficina especializada en Roma, liberando así a los consulados de esta tarea.
"Los consulados se concentrarán en la prestación de servicios a aquellos que son ciudadanos, no más en la 'creación' de nuevos ciudadanos", destaca un comunicado ministerial. Esta nueva oficina debería estar plenamente operativa dentro de aproximadamente un año.
Esta reforma evidencia un cambio de paradigma en la política migratoria y de ciudadanía italiana, que busca establecer vínculos más estrechos y verificables con los descendientes de italianos dispersos por el mundo. Para miles de latinoamericanos, especialmente argentinos que contemplaban la ciudadanía italiana como una puerta hacia oportunidades europeas, el cambio representa un horizonte significativamente más estrecho y complejo de atravesar.
La medida, enmarcada en una tendencia conservadora respecto a políticas migratorias que recorre Europa, marca un punto de inflexión histórico en la relación entre Italia y sus comunidades de descendientes en el extranjero, particularmente en América Latina, donde el legado italiano forma parte integral de la identidad cultural de numerosas regiones.
---------------------------------
Más contenido en Urgente24
La miniserie de 8 capítulos que se adueña del ranking de las más vistas
Dónde se puede pagar el colectivo con tarjeta y el celular
La estafa que crece sin freno y pocos logran reconocer
No, ni ChatGPT/Grok/Copilot/Gemini/Deepseek remplazaran a los artistas: La mentira de la nueva tendencia