Sin embargo, el acuerdo, que habría propuesto Patricia Bullrich sobre el cierre de listas, es que la división en Córdoba no se externalice al resto del movimiento. Cabe recordar que ya hay diferencias entre los caciques nacionales, por lo que contener la interna dentro de la provincia, con la prolijidad como lema (y a regañadientes), es el objetivo de la dirigencia de Juntos por el Cambio.
La suma de Larreta a la lista de Mario Negri y Gustavo Santos no es un dato menor, teniendo en cuenta de que se trata de una lista directamente patrocinada por Mauricio Macri. Así, se calmaría los rumores de lejanía entre el actual jefe de Gobierno porteño y el ex presidente, que tendrían algo en común después de tanto tiempo.
Habrá que ver si los protagonistas cordobeses son capaces de tomar la competencia como una práctica sana de la democracia, o si primaran los intereses personales a costa de todo. Lo cierto es que un mal movimiento puede poner en riesgo batallas futuras, donde efectivamente se enfrente al contrincante real: el kirchnerismo.