Para generar esa fortaleza e independencia electoral, en el oficialismo nacional apuntan a captar dirigentes territoriales que sean capaces de generar una estructura de fiscalización propia. Algo que dejaría atrás a La Libertad Avanza como inquilina política de otras estructuras y le quitaría debilidad al espacio, que hasta en la Ley Bases debió acatar acuerdos para lograr destrabar la norma.
En ese orden, el acto de esta tarde sería exclusivo para dirigentes territoriales. El oficialismo apunta a convocar a más de mil personas en el hotel Quorum, a la vera del Aeropuerto Córdoba.
Por otra parte, el evento servirá para cerrar el alambrado libertario, ante la expectativas de dirigentes externos por poder ganar poder oficial. Un ejemplo de ello es Luis Juez, el referente de la oposición provincial que se alineó casi voluntariamente con Javier Milei.
Mientras tanto, en el Congreso
Casi en simultáneo con el acto en Córdoba, tanto Bornoroni que es presidente del bloque oficialista en la Cámara baja, como Martín Menem enfrentan uno de las peores sacudidas legislativas que sufrió el Gobierno nacional en lo que va de la gestión. Con el rechazo a la ampliación del presupuesto para la SIDE, se revelaron varias grietas entre los “colaboracionistas” y la propia administración libertaria.
En ese sentido, el trabajo de Menem y Bornoroni para darle solidez a la estructura provisoria que le dio al presidente Milei su Ley Bases no parece haber sido suficiente. Al menos hasta 2025, su tarea será crucial para el avance de la gestión, con el foco inevitablemente puesto en lo nacional.