“Con mucho respeto y sin querer opinar de partidos ajenos, pude ver que De Loredo encarna la renovación de un partido centenario, muy respetado en mi provincia pero que necesita renovarse para que no nos pase lo que pasó con el Partido Demócrata, que, por querer mantener estructuras anquilosadas, terminó desapareciendo. De Loredo le aportó sangre nueva al radicalismo y dentro de lo democrático es una decisión que no significa disminuir la cantidad de legisladores que tiene JPC”, expresó Laura Rodríguez Machado, nueva diputada del PRO por Córdoba que integró de cerca la lista de Rodrigo De Loredo.
Precisamente, esa idea de renovación es la que trae a la mesa de Juntos por el Cambio la disputa. Y muchos jugarán a favor y en contra de ello, sobre todo los que pretenden ponerse el saco de candidato en 2023.
Habrá que ver si el “enojo” del PRO perdura, o si simplemente se trata de una fachada para poder exculparse, más tarde que temprano, sobre un efecto negativo en Juntos por el Cambio. Si bien la victoria de noviembre no fue del radicalismo solo, si generó una gran tracción de votos que podrían sentirse contrariados con una disputa interna que no termina dejar de despegar al espacio hacia donde supuestamente quiere: el control de la coalición y de la oposición.