Luego, haciendo foco sobre la juventud y la sociedad que viene, sostuvo:
Hay una tendencia que a menor edad, mejor valoración del gobierno, pero no es mayoritaria la valoración positiva al interior del segmento. Esto es, no tiene el monopolio de la juventud y vemos que desde hace 6 años están perdiéndola, porque los jóvenes de 25 años no recuerdan la crisis del 2001 y los años de éxito de Néstor Kirchner Hay una tendencia que a menor edad, mejor valoración del gobierno, pero no es mayoritaria la valoración positiva al interior del segmento. Esto es, no tiene el monopolio de la juventud y vemos que desde hace 6 años están perdiéndola, porque los jóvenes de 25 años no recuerdan la crisis del 2001 y los años de éxito de Néstor Kirchner
Y alertó: "Hoy lo que aparece es un cuasi 'que se vayan todos' nuevo; un descreimiento total en la clase política y hasta un descreimiento sobre que este país no tiene futuro. El gran problema es que no hay confianza y no es un problema que atañe solo al gobierno; es un problema que atañe a toda la clase política y la autopercepción que nos tenemos los argentinos como sociedad. No hay confianza en que los problemas de este país tengan solución.
Si uno profundiza entre quienes apoyan a la oposición y la idea de que pueda gobernar a partir de 2023, la mayoría responde que no va a ser fácil resolver los problemas de este país".
FMI: Riesgo de estallido social en América latina
Justamente, en este contexto, el FMI publicó en su blog un informe muy interesante escrito por Ilan Goldfajn, director del Departamento del Hemisferio Occidental, expresidente del Banco Central de Brasil y quien se encarga del acuerdo con Argentina; Anna Ivanova, subjefa de la División de Estudios Regionales en el Departamento del Hemisferio Occidental, y Jorge Roldós, director Adjunto del Departamento del Hemisferio Occidental.
Titulado "La vigorosa recuperación de América Latina está perdiendo ímpetu y las necesidades de reforma se hacen evidentes" -palito para el FDT- enfatizaron:
La pandemia golpeó después de un año de disturbios sociales generalizados en la región, que habían ido acumulándose durante los años de estancamiento económico que siguieron al boom de las materias primas. Dado el apretado calendario electoral que se avecina, los disturbios sociales siguen representando un grave riesgo y es necesario abordar el tema de la desigualdad La pandemia golpeó después de un año de disturbios sociales generalizados en la región, que habían ido acumulándose durante los años de estancamiento económico que siguieron al boom de las materias primas. Dado el apretado calendario electoral que se avecina, los disturbios sociales siguen representando un grave riesgo y es necesario abordar el tema de la desigualdad
"Los países de la región deben enfrentar simultáneamente tres grandes retos: asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas, incrementar el crecimiento potencial y hacerlo de una manera que promueva la cohesión social y corrija las inequidades sociales.
Abordar estos retos, que comenzaron incluso antes de la pandemia, llevará tiempo. Las autoridades deberían comenzar ya a elaborar una estrategia exhaustiva para abordarlos y cultivar un consenso social en torno a esa estrategia.
Los países de América Latina y el Caribe tienen una oportunidad única para reavivar los motores del crecimiento y trabajar hacia una región más próspera, sostenible e inclusiva", concluye.