Ramón Lanús es funcionario nacional, titular de Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), aunque su trayectoria siempre se la adjudican a Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno porteño, quien a su vez dice que eso es pasado, y que hoy día Lanús es asunto de Marcos Peña, jefe de Gabinete de Ministros de la Nación.
La realidad es que es muy rara la permanencia de Lanús en el gobierno, cuando ha burlado la disciplina partidaria del PRO, para participar de un frente vecinal que competirá con Juntos por el Cambio, que respalda al intendente Gustavo Posse para un nuevo mandato.
Al frente del AABE, Lanús realizó una agresiva política de liquidación de inmuebles del Estado Nacional. La superficie que subastó equivale a la superficie de la Ciudad de Buenos Aires, por la que recaudó unos US$ 1.100 millones.
No terminan ahí los problemas con Lanús: los vecinalistas mencionan recursos muy abultados para la campaña.
En una campaña electoral más bien miserable hasta ahora, en especial porque luego de la causa 'Cuadernos' está casi prohibido visitar empresas para solicitar aportes, más allá de la nueva Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos, el proselitismo de Lanús luce exuberante.
Es tan curiosa esta inversión, que habrá que explicarla ante las autoridades electorales, tal como la decisión de desoir las instrucciones de Juntos por el Cambio habrá que explicarla ante las autoridades partidarias.
La gobernadora María Eugenia Vidal ha enviado emisarios a exigirle a Lanús que retire su precandidatura a intendente municipal, y esto podría resolver la cuestión de la disciplina partidaria y su permanencia al frente del AABE.
Pero quedará dando vueltas la cuestión de los recursos para una campaña “sobredimensionada” para los estándares de un municipio.