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Complicado el dominio de la calle en Córdoba.
Martín Llaryora y la materia que quiere sacar adelante en Córdoba
La inseguridad fue uno de los ejes de la campaña provincial en 2023. En ese sentido, el gobernador Martín Llaryora prometió atacar la problemática como uno de los ejes centrales de su gestión, intentando mejorar una cuestionable tarea del oficialismo en los mandatos previos.
Para ello, y junto con el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros, el gobernador despuntó varios planes entre los cuales se destaca la nueva Ley de Seguridad, que incrementó la presencia estatal en las calles a través de organismos como la Guardia Urbana. También se solicitó presencia de fuerzas federales en la provincia, al mismo tiempo que se aplicó un programa de pasantías para los aspirantes de la Policía, que ya patrullan junto agentes uniformados equipados con armas no letales.
No obstante, Córdoba no ha podido dominar lo que parece su problema central en lo que hace a la seguridad. Se trata de una baja cantidad de agentes policiales disponibles dentro de la fuerza.
La escasez se originó a mediados de la pandemia, cuando Córdoba dispuso prolongar a tres años la formación de nuevos agentes. Eso, sumado al retiro natural de los policías más avanzados en edad, dejó un punto muerto entre generaciones que mermó la cantidad de agentes activos y en condiciones de patrullar.
Pocos policías, muchos delincuentes
Actualmente, Córdoba cuenta con poco más de 16.144 policías aptos para tareas de calle. A diario, esa cifra se reduce considerablemente por el esquema de 24 horas de guardia por 48 horas de descanso.
Precisamente, más del 70% de las denuncias actuales son por delitos realizados en la vía pública. En principal, dominan los hurtos y robos callejeros, que son factor de control para el patrullaje.
Esa cifra podría ser aún mayor dado a que se trata de delitos que muchas veces no son denunciados. Por lo tanto, el universo final de esos ilícitos podría ser sustancialmente más grande, agravando aún más la centralidad de la escasez de agentes dentro de la problemática de la inseguridad.
Fuera de la calle, hubo un incremento sustancial de los robos a casas y vehículos, con un salto de 8.903 a 11.227 viviendas robadas de 2023 a 2024, y de 2.576 a casi 3.000 autos y motos de 2023 a 2024.