Yo admito mi responsabilidad como padre, me descuidé, confié en ella y lo que estaba escuchando que decía el farmacéutico es mentira, porque esa pastilla se vende con receta. No es un caramelo Yo admito mi responsabilidad como padre, me descuidé, confié en ella y lo que estaba escuchando que decía el farmacéutico es mentira, porque esa pastilla se vende con receta. No es un caramelo
image.png
Eduardo Padilla, padre de la criatura.
Según la denuncia, Eduardo Padilla solicitó a la farmacia Triunvirato un ibuprofeno masticable, y ante ello, la empleada le ofreció una caja de un fármaco -Viripotens-M-50 Sildenafil (sabor frutilla)-. “Son estas, son iguales. Tienen sabor a menta o a frutilla”, dijo la farmacéutica.
En el domicilio de los Padilla, la familia suministró lo que pensaban que era un ibuprofeno masticable – creyendo que era de otra marca o componente similar– en dos tomas distanciadas, pero luego el niño se puso rojo y empezó a vomitar. El infante actualmente se halla internado en la clínica Trinidad de Ramos Mejía, en estado de observación, aunque por suerte ya fue dado de alta médica.
Al otro día, el particular damnificado decidió increpar a la farmacéutica, escena que registró con su celular. “Se están dando cuenta que casi matan a una persona y ni se enteran, por negligencia”, sentenció.
La empleada de la farmacia Triunvirato se excusó al decir que ‘no le había dicho que precisaba un remedio para niño’. Más allá del grave error, el local vendió un fármaco para la disfunción eréctil sin una receta médica, lo que está penado por ley.
Más contenido en Urgente 24:
Tarjeta de crédito y débito: Claves para que AFIP no te investigue
Liam Neeson lidera Netflix: Furor por su nueva película
Menstruación en Telefe: Memes y críticas a Barbarossa/Pazos
"¿Ya hay marchas por 1.500.000 desaparecidos del Censo?"
AFIP te persigue: ¿A partir de cuándo comienza a investigar?