Para profundizar y conocer más sobre el tema, la investigadora del CONICET, Luján Cuestas, habló con el periodista Antonio Fernández Llorente en C5N y brindó más información sobre esta enfermedad poco frecuente: "Se le llama hongo negro por las lesiones de color oscuro que produce. La enfermedad que produce se llama mucormicosis y puede afectar los ojos, la nariz y el cerebro", detalló.
Al ser consultada por las personas que pueden llegar a sufrir más esta infección, la bioquímica aseguró que los pacientes con COVID-19 que se encuentran en terapia intensiva, se comportarían como inmunosuprimidos graves. "Estos pacientes son propensos a contraer otras enfermedades oportunistas como esta", advirtió.
Sin embargo, remarcó: "No sólo está asociado a pacientes con COVID-19 graves. Es un hongo que afecta más que nada a personas diabéticas, no controladas, con acidosis metabólica".
La doctora, a su vez, rescató que tiene un tratamiento que puede ser muy eficaz si se detecta a tiempo. Pero señaló: "No es tan fácil hacer el diagnóstico y la sospecha clínica. Es un tratamiento cruento: el paciente puede sufrir un desbridamiento (eliminación del tejido muerto)", explicó.
Al relatar la forma de actuar de esta enfermedad, la farmacéutica detalló datos escalofriantes: "Es una enfermedad angeo invasoras, es decir, se diseminan por los vasos sanguíneos y provocan infartos de los tejidos que colonizan y necrosis. Tiene una mortalidad del 90%", concluyó.