Hasta hoy, Córdoba no registraba incumplimientos, por lo que el inevitable default mancha un antecedente limpio. La última oferta hecha por el Gobierno de Juan Schiaretti a los bonistas implicaba, a grandes rasgos, una mejora de la tasa de interés de todos los bonos hasta 2027, como así también una reestructuración de los plazos de pago, y el pago en efectivo de un 30% de los intereses sostenidos, aunque los bonistas manifestaron que la oferta fue lanzada de manera unilateral, sin negociaciones previas.
Cabe recordar que la deuda cordobesa asciende a un monto superior a los 1600 millones de dólares desdoblados en tres bonos con vencimientos diferentes (2021; 2024; y 2027). Se tratan de los bonos PDCAR21, PDCAR24 y PDCAR27 (cada uno de ellos está compuesto por cupones con vencimientos en fechas puntuales dentro de los años mencionados).
El Grupo bonista Ad Hoc es el principal accionista de la deuda de Córdoba, con un 50% del bono 2021, un 40% del 2024, y un 30% del 2027. Para reestructurar su deuda, Córdoba necesita lanzar una oferta que convenza a un 66% de los tenedores de todos los bonos, y al mismo tiempo, del 51% de los acreedores de cada uno de los bonos.
Ello implica que Córdoba debe empezar por acordar con el grupo Ad Hoc, ya que sin su aval, no hay reestructuración posible. Desde dicho grupo han manifestado que las ofertas de la provincia cordobesa son insuficientes de acuerdo a sus posibilidades fiscales y su robustez económica a mediano plazo (esto último puede ser cuestionable).
Sin embargo, Ad Hoc también expresó su intención de seguir abierto al diálogo. “El Grupo permanece dispuesto en todo momento para discutir las modificaciones pertinentes a los términos contractuales que proporcionarán el alivio razonable a corto plazo que ayudará a las autoridades lidiar con los efectos de la pandemia y obtener un vencimiento de sus obligaciones apropiado”, dijeron desde el grupo, según el medio financiero inglés, PRN.
El bono 2021 (del cual forma parte el cupón vencido) tiene su vencimiento capital en junio próximo, por 720 millones de dólares. Esto es muy grave para la provincia, ya que deberá negociar contrarreloj y con un vencimiento ya ocurrido en las espaldas, algo que le da a los bonistas mayor margen de exigencias.
Mientras tanto, en los medios cordobeses parece pasar desapercibida la gravedad de la situación, que pone a Córdoba en una postura vulnerable ante los intereses externos, e incapacita a futuro la posibilidad de pedir prestado. En 2019, el Gobierno cordobés gastó 1779 millones de pesos en pauta publicitaria, de los cuales el 35% fueron destinados a los 5 medios principales de la provincia (El Doce, Telefé Córdoba, Cadena 3, La Voz y Mitre Córdoba) .
Curiosamente, la temática fue tratada a duras penas por los medios en Córdoba, a pesar de la gravedad de la misma (en su mayoría por La Voz). Lo cierto es que la Docta ingresará a la lista de deudores internacionales por primera vez en su historia, y deberá afrontar una deuda monumental, que será pagada (en caso de serlo) mucho después de terminada la actual gestión.
La apremiante deuda es uno de los motivos por los cuales Hacemos por Córdoba evalúa acercarse seriamente a la Nación, ya que no desestiman la posibilidad de un pedido de ayuda a la Casa Rosada. Y desde el Frente de Todos saben que la deuda cordobesa puede ser la puerta a la unidad peronista en Córdoba, que le facilite a Alberto F. la banca solicitada a Schiaretti.