Por su parte, en Santa Fe habló Omar Perotti y dijo que "la restricción en la noche fue lo que mejor resultado dio cuando se complicó Rosario y la ciudad de Santa Fe". Parece que el gobernador se olvida que esas medidas aun están vigentes en gran parte de la provincia.
Mediante el decreto N.º 1.527, firmado además por él mismo y la ministra de Salud, Sonia Martorano, se estableció el 27 de noviembre en todas las localidades de los departamentos Rosario, Caseros, Constitución, General López, San Lorenzo, La Capital, Castellanos y Las Colonias, las siguientes restricciones:
- La actividad del comercio mayorista y minorista de venta de mercaderías de rubros no esenciales, con atención al público en los locales, no puede extenderse más allá de las 21.
- Los locales gastronómicos, como bares y restaurantes, con y sin concurrencia de comensales, incluyendo los delivery, están habilitados a permanecer abiertos los viernes y sábados hasta la 1.30 del día siguiente, siempre y cuando cumplan con todos los protocolos, y los días de semana hasta las 0.30 hs.
- Y la que generó más malestar en los habitantes de Rosario, específicamente: la circulación en la vía pública, queda restringida entre las 0.30 y las seis de la mañana de domingo a jueves, ambos inclusive, y entre la 1.30 y las seis de la mañana los días viernes y sábados, a los movimientos necesarios para desarrollar actividades autorizadas, “haciendo uso a esos fines del transporte público o del servicio de taxis y remises”, es decir que según este decreto no se pueden utilizar vehículos particulares. En una ciudad donde los índices de robos y homicidios son altísimos, muchas personas usan su auto para sentirse más seguras.
Ahora bien, todas estas medidas rigen desde noviembre en algunos departamentos de Santa Fe -el decreto no está derogado-, y sin embargo los casos en la provincia aumentaron en estos últimos meses, lo que da la pauta que quizá estas restricciones no sean de mucha ayuda a la hora de bajar los números de contagios.
Además, cualquier persona que viva en Rosario puede dar fe del poco acatamiento que tuvo el decreto firmado el 27 de noviembre: basta con dar una vuelta por Pichincha, la zona de bares más concurrida en la ciudad, para ver que la gente circula, tanto a pie como en autos particulares, mucho más tarde de la hora permitida.
No solo la sociedad está cansada del aislamiento, sino que también los comerciantes están sufriendo y esta nueva medida que impulsa el gobierno puede ser rechazada por empresarios y empleados. Esto ya sucedió en agosto en Mar del Plata y Santa Fe, donde los obreros continuaron trabajando en obras, y los comerciantes de la peatonal abrieron sus locales, respectivamente.
El problema no se va a dar solo en la provincia de Santa Fe. Tal como lo adelantó Urgente24, por ejemplo, la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, afirmó que la propuesta del presidente Alberto Fernández será analizada con las cámaras empresariales e intendentes, pero la principal premisa será "no afectar la actividad económica". Por otro lado, en Córdoba hasta se habla de no acatar ninguna restricción nocturna.
Por supuesto que el plena temporada de verano, las localidades de la costa argentina necesitan del turismo para subsistir, y las restricciones generan una grave incomodidad. Es por eso que, según la periodista acreditada por la Casa Rosada, Rosario Ayerdi, los intendentes se reunirán para unificar criterios.
Una medida que dará que hablar en todas las provincias del país.