El sábado, la noticia sobre su complicación de salud se difundió rápidamente y apenas unos minutos más tarde, en Twitter el hashtag #FuerzaMiguel, que utilizaron los usuarios de esa red social para mostrar su apoyo, fue tendencia nacional por un par de horas, lo que da cuenta de la importancia de la figura del dirigente socialista, no solo en la provincia de Santa Fe sino en el país entero.
La realidad es que el estado de salud del exgobernador tiene en vilo a todo el arco político. Especialmente si se tiene en cuenta que este miércoles (28/04), se realizará en la Legislatura una sesión preparatoria para elegir la mesa de conducción de la Cámara de Diputados, presidida actualmente por Lifschitz, que debería renovar hasta mayo del 2022.
Dentro del socialismo, hay gran preocupación. Primeramente, porque el exgobernador es un pilar fundamental en el partido y líder nato. Ni siquiera Antonio Bonfatti, también exgobernador de la provincia, puede rellenar el espacio que deja Lifschitz en estos días sin actividad.
Pero además, el dirigente socialista es actualmente el candidato que reúne la mayor intención de voto entre los votantes de Santa Fe. Si bien Miguel Lifschitz no hizo pública aún su intención de postularse como senador nacional, es un secreto a voces que irá por ese camino.
Mientras tanto, en la Legislatura el oficialismo apuesta por un trato un poco más amistoso. Así lo expresó el jefe del bloque del PJ en Diputados, Leandro Busatto: “Estamos tratando de generar mecanismos de convivencia más pacífica. El Ejecutivo y el Frente Progresista no logran ámbitos para discutir cosas y estamos tratando de generarlo, sino caemos todos en un juego de suma cero”.
El peronismo está interesado en tratar dos temas que están cajoneados en la Legislatura: las leyes sobre la reforma policial que redactó el exministro de Seguridad Marcelo Sain y el paquete sobre conectividad. Para ello necesita el apoyo del Frente Progresista, que es espacio opositor con más legisladores.
Por su parte, el gobernador Omar Perotti busca sumar adeptos en la Cámara de Senadores, que ya le dio demasiados dolores de cabeza debido al enfrentamiento entre Armado Traferri (peronista, pero de un bloque opositor a Perotti) y Marcelo Sain.
El mandatario se adelantó y sumó a su bloque a Eduardo Rosconi y Cristina Berra, ambos del PJ que venían deambulando, sin pertenecer a ningún espacio dentro del partido. Asi Perotti tiene garantizados apenas 6 senadores leales de 19.
Perotti intentará sumar voluntades para este año, ya que necesitará el apoyo para poder aprobar leyes y proyectos, y para que el oficialismo marque la agenda dentro de esa Cámara.