Allí fue receptado por la guardia que, ante los síntomas, realizó una prueba por la cual el paciente dio positivo de coronavirus. Inmediatamente, a Giménez y su hijo los hicieron pasar a una sala de espera en la cual permanecieron casi 20 horas para que el difunto fuese internado de manera definitiva.
"En esas 20 horas lo único que hicieron fue venir y controlar la tensión y la fiebre. Fue muy desprolijo y raro, mi papá es un paciente de alto riesgo", dijo el hijo del fallecido a El Doce. Ante la falta de respuesta médica, la familia de Giménez decidió trasladarlo a otra institución, aunque cuando se disponían a irse, los médicos lo ingresaron a la sala de internación.
En el Sanatorio Aconcagua permaneció internado durante 4 días, hasta que este lunes se conoció sobre su fallecimiento. El complicado cuadro general causado por el coronavirus derivó en un infarto, del cual no pudo ser salvado.
Según su hijo, quien lo acompañó durante toda la internación, la muerte de su padre fue rápida y sorpresiva, ya que su cuadro estaba mejorando. Además de la larga espera que puede haber sido determinante para el desenlace fatal, el hijo de Giménez advirtió que recibió constantes maltratos por parte del personal del Sanatorio, ante el pedido de respuestas.
Otra vez el Aconcagua.
Esta polémica alrededor del Sanatorio Aconcagua no es la primera que se conoce en el último tiempo. Durante el 2020, y con la llegada de la pandemia, esta institución privada se vio envuelta en críticas por distintos hechos.
Cabe recordar que tres empleados del Sanatorio fueron imputados por la Justicia por abandono de persona, cuando se negaron a atender a Valentino Blas Correas, minutos después de que fuera baleado por la Policía de Córdoba. En aquella ocasión, el vehículo en el que se trasladaban los adolescentes acribillados por el personal policial llegó a la puerta del Sanatorio.
Dos ocupantes bajaron con Valentino en brazos pidiendo auxilio, pero desde dentro del establecimiento les negaron la atención. Minutos más tarde el adolescente falleció por un impacto de bala en su tórax.
Además de ese episodio, en 2016 hubo una denuncia de la desaparición de un bebé recién nacido. En aquella oportunidad, la paciente embarazada había asegurado que había dado a luz mellizos y que solo le habían entregado un bebé. Según la clínica, solo se trató de una ecografía mal realizada.