Para tomar dimensión del golpe que significaron esos números, es necesario destacar que en Argentina, la población económicamente activa ronda las 20 millones de personas. Los números registrados por INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) escapan al empleo informal y cuentapropistas (es decir, muchas veces no entran en las estadísticas), uno de los sectores más devastados por la cuarentena.
Ante esta terrible depresión laboral, las autoridades nacionales esperaban un rebote acorde a la magnitud de la caída. Por lo que muchos se vieron decepcionados al enterarse que la tasa se redujo tan solo un 1,4% en el trimestre julio-septiembre, que arrojó un 11,7 %. Estos números ya son peores a los del mismo periodo del año anterior, donde la crisis económica ya se venía acrecentando (este año aumentó dos puntos respecto al 2019).
Como es de suponerse, en algunos sectores del país golpeó más que en otros. Ese es el caso de Córdoba, una de las plazas más grandes y que peores números presentó en cuanto al desempleo en este tercer trimestre, según lo informado por INDEC.
El conglomerado del Gran Córdoba (sobre el cual se toma muestra) registró un 14,3% de desempleo, superando el promedio nacional de 11,7% y ocupando el segundo lugar con mayor tasa de desempleo, según el estudio. Los datos indican que el 2020 trajo desempleo a unas 25 mil personas que tenían empleo en 2019 y ya son 111 mil los desempleados, tan solo en el Gran Córdoba (Córdoba capital, Sierras Chicas, Carlos Paz, Alta Gracia, entre otros).
Durante la cuarentena, Córdoba rozó el 20% de tasa de desempleo, por lo que se esperaba una mejora sustancial, que parece no haber llegado. Las expectativas se centran, en el mejor de los casos, en una leve mejora de los indicadores, que luego se estancarían, según los especialistas.
Esto contraería la economía cordobesa definitivamente, dejando por delante un camino de reconstrucción indefectible. La lista de los lugares con peor situación laboral la encabeza el Gran Buenos Aires, con un 14,8%, pero con una plaza mucho mayor, lo que habla peor de la situación cordobesa.
El papel de empleo informal o no registrado será fundamental y las autoridades prevén un incremento de esa modalidad, dada la necesidad de escapar a los aportes tributarios por parte de las empresas. En contraposición, la provincia de San Luis es la que menor tasa de desempleo presentó, con un 2,5%, seguido por Santa Cruz con un 3,1% (con una de las mayores tasas de empleo público).
Lo cierto es que Córdoba, una de las provincias más pujantes y desarrolladas a nivel industrial del país, representa la imagen certera de lo que ocurre a nivel nacional. Y esa imagen muestra que el desempleo viene nivelando para abajo.