Pero los números terminaron volteando ese “veranito” de normalidad a la cual se incurrió luego del confinamiento de 9 días dispuesto por el Gobierno nacional. La ocupación de camas está actualmente a decimas de alcanzar el 80% de las destinadas a covid y la tensión hospitalaria podría hacer estallar el sistema con un colapso por el cual se le debería negar atención a ciertos pacientes.
Además, la curva de contagios no afloja y temen que la meseta se posicione por encima de los 5 mil contagios, como viene marcando el reporte diario de los últimos días. Sin dudas, ese ritmo sería insoportable para la infraestructura sanitaria cordobesa, que es una de las más grandes del país.
Por ello, el Gobierno de Córdoba dispuso un regreso a medidas más restrictivas por un período de 14 días. En primer lugar, Córdoba se adherirá al confinamiento establecido por el DNU nacional para el fin de semana del 5 y 6 de junio.
Luego de ello, a partir del lunes 7 y hasta el 18 de junio, comenzarán a regir las medidas propias. Entre ellas, se destaca la restricción de la circulación interdepartamental, como así también en el horario entre las 20 y las 06 horas para todos aquellos que sean considerados no esenciales y no tengan permiso de la App Cuidar, manteniendo el horario activo de la semana corriente, y la prohibición de las reuniones sociales y familiares de cualquier naturaleza.
En el orden de las actividades comerciales, la provincia dispuso que las restricciones afecten al menor espectro posible de rubros. Por eso, durante los 14 días, se permitirá el funcionamiento de esenciales y no esenciales hasta las 19 horas, como así también de la construcción.
Bares y restaurantes sólo podrán recibir gente al aire libre hasta el horario indicado y solo hasta 4 personas por mesa. Luego de eso, podrán seguir hasta las 23 en modalidad delivery.
Para el Gobierno provincial, todas las actividades comerciales que impliquen concentración de gente quedarán suspendidas en su funcionamiento por 14 días. Esto implica que shoppings, cines, centros comerciales, salones de fiesta y otros de la misma naturaleza quedarán cerrados.
En cuanto a la educación, uno de los puntos más controvertidos que generó polémica con el Gobierno nacional, Córdoba suspenderá la presencialidad por 14 días, en todos sus niveles. De esta forma, los alumnos deberán retomar la modalidad virtual por el periodo indicado, tal y como viene abogando la Casa Rosada.
Para los deportes, se dispuso el cierre de gimnasios y natatorios, las actividades deportivas grupales de cualquier clase y clubes. Se mantienen permitidas las actividades deportivas de naturaleza individual dentro del horario de circulación.
A su vez, se suspende completamente la circulación turística, las actividades religiosas y culturales presenciales. El transporte público solo estará destinado a esenciales, en todos su órdenes.
De esta manera, Córdoba no aplicó el temido confinamiento que suspende toda la actividad comercial, pero sí limitó fuertemente la circulación. Al parecer, el Gobierno provincial atendió el pedido opositor de no cercenar por completo el brazo comercial tan malherido por estas medidas.
Para Schiaretti, las medidas anunciadas son solo un paliativo, y destacó que la única salida efectiva es la vacunación. “La vacunación es lo único que hizo retroceder la pandemia en los países que recuperaron la normalidad. Para vencer el virus, tenemos que vacunar a una gran parte de la población”, destacó.
El gobernador destacó que todos los sectores afectados económicamente serán apoyados por el Gobierno provincial con una partida de $1200 millones de pesos que se suma a el auxilio provisto el año pasado, redondeando unos $3800 millones. Además, invitó a todas las personas que estén en condiciones de recibir la asistencia económica a anotarse para hacerlo.
Respecto a la situación sanitaria en concreto, Schiaretti remarcó que la segunda ola cordobesa es mucho más dura que la primera, dada las cepas circulantes. “Son mucho más contagiosas que la que había el año pasado. Tiene mayor velocidad el contagio con esta cepa”, aseguró.
También remarcó una baja en la edad de las personas afectadas por el coronavirus en internaciones. “Está atacando a las personas de menor edad. Inclusive las estadísticas que tiene nuestro sistema de salud dice que, lamentablemente, las personas que fallecen, son personas entre 50 y 60 años. Y también ha comenzado a impactar en los más chicos. Ataca a los más jóvenes porque son los que más se mueven”, agregó.
A esto, sumó que la mayor incidencia de casos “se ve desarrollada a raíz de las reuniones sociales, familiares y fiestas clandestinas”. “Para parar la circulación, sin duda hay que suspender esas actividades. Y esto no es echarle la responsabilidad a nadie, simplemente es señalar una realidad”, señaló.
“Para pasar el momento más difícil (de la pandemia) de la misma, en el cual estamos entrando, necesitamos cumplir con las resoluciones y controles que estamos estableciendo para los próximos 14 días”, enfatizó Schiaretti. “Con la pandemia hacemos lo que dicen nuestros científicos y nuestros sanitaristas. Si todos cumplimos, van a comenzar a bajar los números de casos y vamos a pasar el pico de la segunda ola y este momento crítico con el menor costo posible”, concluyó.
Luego del discurso, el ministro de Salud de la provincia, Diego Cardozo, reafirmó lo dicho por el gobernador. “Sin lugar a dudas, estamos pasando por lo más duro de la segunda ola. Hace tiempo proyectamos esta demanda y no nos equivocamos”, aseguró Cardozo.
En cuanto al objetivo primordial, el funcionario aseguró que lo más importante es disminuir la circulación de las personas. “Así podemos disminuir la transmisibilidad de la patología. Debemos parar la circulación para avanzar con la vacunación. El tiempo que dure este pico va a depender del compromiso de las personas. Pedimos que nos acompañen”, explicó.
Para la Provincia, el mayor temor de cara a lo que viene es un incumplimiento de las medidas restrictivas. En el último confinamiento, se observó un acatamiento parcial, e incluso se registraron algunos hechos de violencia, sobre todo con comerciantes en manifestaciones.
Este hartazgo social motivó a que las medidas permitan continuar con la actividad esencial y no esencial por los siguientes 14 días. Ello en busca del tan ansiado equilibrio.
Sin dudas, a parte de la comunidad científica y médica le parecerán pocas las medidas implementadas por la provincia en una situación sanitaria límite. Aunque el margen de maniobra que dejó el pasado confinamiento fue casi nulo, frente a una ola mucho mayor que la primera.
Desde Hacemos por Córdoba apuestan a que los contagios bajen, aunque fundamentalmente lo que se quiere es dar un espacio de tiempo a la vacunación. Para el PJ cordobés, esa es la solución final a la pandemia.