Pero la vacuna china no será la única que hará falta en Argentina: se suma la Covishield. Debido a la crisis sanitaria que está atravesando India y al aumento estrepitoso de casos, el país asiático limitó las exportaciones de las vacunas para primero abastecerse internamente.
El periodista Raúl Tuny Kollman dijo en la radio AM 750 que "ni la India ni China, dos de los principales productores del mundo, están exportando, entonces se está haciendo muy difícil y muy cuesta arriba".
Asimismo, el embajador argentino en India, Hugo Gobbi, admitió que "todavía no podemos dar certezas" de cuándo llegará el segundo lote de Covishield, previsto para la primera quincena de mayo.
En principio, habría una solución para este problema. El producto activo de Covishield, producida por el Serum Institute de India, es exactamente el mismo que el de la vacuna de AtraZeneca/Oxford. Es decir, las personas a las que se les aplicó la primera dosis de Covishield podrían recibir la segunda dosis de AstraZeneca. Pero, el problema reside en que también hay faltantes de estas últimas.
Fue hoy jueves 29/4 cuando el canciller Felipe Solá admitió las dificultades que tiene el gobierno para recibir la vacuna anglo-sueca, a pesar de tener el contrato firmado. "Tenemos un gran problema que se llama AstraZeneca", afirmó.
Entonces se suman tres dificultades en la lucha contra el coronavirus de Argentina y la administración Fernández:
- La vacuna china Sinopharm no llega hasta después de julio, a excepción del lote que arriba esta semana.
- La vacuna india Covishield tampoco llegará y no se sabe qué pasará con las personas que recibieron sólo una dosis. ¿Por qué? Acá el tercer problema.
- La farmacéutica AstraZeneca, que es la única vacuna que podría aplicarse como segunda dosis de Covishield, está teniendo serios problemas para entregar los inmunizantes.
Por lo tanto, la esperanza quedaría puesta en, primero, que esta vez el gobierno nacional sí logre la negociación con Pfizer, una de las mejores vacunas contra el covid-19, y, segundo, en el inmunizante ruso Sputnik V.
Sin embargo, el periodista Mauro Albornoz, confirmó en su cuenta de Twitter que faltan vacunar a 30 mil de los 130 mil empadronados mayores de 65 a 69 años en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Y, lo que aún no se sabe, es si cuando llegue el vuelo con el lote de las vacunas rusas va a alcanzar para comenzar a vacunar a los mayores de 60 a 65 años.
La complicada situación también se refleja en los dichos de los funcionarios. A principio de este año, el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, afirmó totalmente confiado en Radio Rivadavia que a partir de junio la pandemia "va a ser parte de la historia en Argentina y el mundo". Y agregó: "Creo que en poco tiempo más vamos a empezar a ver que baja".
Falta exactamente un mes para junio y algo hizo cambiar de parecer a Berni que hace una semana decía en el canal LN+ "hay que cerrar todo".
"No hay dudas de que tenemos que ir a una cuarentena de verdad. Cuarentena, con día de inicio y final y que todo esté cerrado. Y todo es todo". Y cuando se le preguntó sobre si las medidas deben ser más estrictas que en marzo del 2020, afirmó: "Peor que en marzo pasado. Que estén abiertos los servicios de salud, los de seguridad, los supermercados y nada más. Ni transporte público. El país no tiene más margen".
Si la lucha contra el coronavirus venía siendo sumamente difícil para la Argentina y la campaña de vacunación sufría de falencias y lentitud, ahora la situación se complicó aún más.