De cualquier manera, Juan Schiaretti no se caracteriza por hacer movimientos poco estudiados. Si su decisión es la de despegarse del Gobierno nacional, es porque entiende que en materia electoral será fructífero, y que puede soportar las embestidas que provengan.
La intención del gobernador cordobés es la de comenzar a lanzar un proyecto nacional, por lo que quiere mostrar músculo en ese sentido a sus electores. Y para eso, intenta posicionarse como un líder opositor, tal como expresaron funcionarios de alto rango de Hacemos por Córdoba.
Ahora, la puja entre ambas gestiones está concentrada en la carne, aunque sin dudas irá mutando. Y mucho más tensa se pondrá la relación, si Juan Schiaretti recupera la banca en el Senado que hoy pertenece a Carlos Caserio del Frente de Todos.
Con ese dominio legislativo, Córdoba pasaría a ser una de las mayores piedras en el zapato con la cual negociar para el Gobierno de Alberto Fernández.
Juan Schiaretti, Alberto Fernández
Juan Schiaretti, Alberto Fernández y una relación política rota.