Pero hay un conflicto adicional: UK Water, la asociación que agrupa a todas las compañías de agua potable del Reino Unido, se han enojado porque Coca Cola insinúe que el agua de la canilla normal y corriente no es del todo potable, y así explica los filtrados sucesivos.
"La gente no necesita comprar el producto de Coca-Cola para obtener un agua del grifo sana y de excelente calidad porque, de lo contrario, las autoridades sanitarias británicas no estarían cumpliendo con su trabajo", declaró el vocero de la entidad gremial empresaria, Barrie Clarke, al diario The Guardian.